Fuentes de energía renovables.
Provienen de fuentes de energía constante que llegan a nuestros planetas bajo la influencia de la radiación solar o la atracción de otros planetas del sistema solar, por lo que tienen un potencial inagotable. Se trata de energía solar, eólica, hidráulica, mareomotriz y de biomasa. Las fuentes de energía no renovables son fuentes de energía que existen en cantidades limitadas en la naturaleza. Hoy en día, la demanda mundial de energía está cubierta por un 94% de carbón, petróleo, gas natural y uranio.
Son aquellas que tienen una participación importante en los balances energéticos de los países industrializados. Este es el caso del carbón, el petróleo, el gas natural, la energía hidroeléctrica y la energía nuclear. Por el contrario, se califica como fuente de energía no convencional o nueva fuente de energía porque no interviene de manera significativa en la demanda energética de estos países y está experimentando un desarrollo tecnológico con miras a su uso universal. Este es el caso del sol, el viento, la energía de las mareas y la biomasa.
Según sea su utilización las fuentes de energía las podemos clasificar en primarias y secundarias:
- Las primarias son las que se obtienen directamente de la naturaleza, como el carbón, petróleo y gas natural.
- Las secundarias, llamadas también útiles o finales, se obtienen a partir de las primarias mediante un proceso de transformación por medios técnicos. Es el caso de la electricidad o de los combustibles derivados del petróleo.
Para clasificar las distintas fuentes de energía se pueden utilizar varios criterios:
- Según sean o no renovables.
- Según su grado de disponibilidad: convencionales o en desarrollo.
- Según sea la forma de su utilización. Energías primarias o utilizadas directamente y energías secundarias o finales que son aquellas que han sufrido un tipo de transformación anterior a su uso, como la electricidad.



